viernes, 30 de mayo de 2008

Blancanieves


René Fábila

Por sólo tres dólares contemple a Blancanieves.Observe su plácida y serena hermosura.Como nadie lo ignora, permanece así después de haber mordido la manzana envenenada que preparó su cruel madrastra. Encontrarla en los bosques de Europa Central y traerla para formar parte de este inusitado espectáculo, no fue tarea sencilla: los siete enanitos que la protegían se negaban a entregar el cuerpo y tuvieron que ser sometidos por la fuerza. Pase, admire su absoluta inmovilidad dentro de su sarcófago de cristal, y por un poco más de dinero, usted podrá darle un beso. Si es afortunado, verá cómo despierta.

1 comentario:

Burnt Agustin dijo...

Será que Blancanieves me cae gorda que este cuento corto no me atrae demasiado. Sigo maravillado con Borges todavía. ¡Qué mal! ¡Estoy haciendo un comentario relativo!
No puedo evitarlo.