
José Balza
- No vuelvas a pesar en eso, esta misma tarde lo resolveré.
- Pero ¿cómo? Desde hace días estoy así.
- En un minuto te lo explicaré.
- … conozco las causas, no creas. Las he analizado, y en esta temporada parecen haberse reunido muchas. Llevo varias noches sin dormir; lo hago si tomo alguna pastilla. Y no puede ser. Le tengo horror a esa falsa dulzura de los somníferos. Anoche el in-somio fue total.
- Te entiendo; escúchame bien. Esta tarde compraré las otras semillasadecuadas y verás cómo todo pasa.
- Dime qué harás.
- Lo mismo que hizo la abuela en mi infancia. Hubo días en que no lograba dormirme; tenía miedo a la oscuridad y al vacío de las noches. Mi abuela lo descubrió, y esa tarde dijo: “Dejamos de dormir cuando los pájaros comen las semillas del sueño. Te han estado rondando y por eso sigues en vigilia. Desde hoy será perfecto. He cosido dentro de esta bolsita las semillas que los pájaros quieren. Voy a colocarla junto a tu almohada, y ellos ya no picotearán las que pertenecen a tu sueño”.







